Espacio teórico final. Concurso de Literatura y Artes Plásticas Regino Eladio Boti

Si bien Regino Eladio Boti concibió a lo largo de toda la vida (desde 18884) marinas y paisajes urbanos reales, reconocibles para cualquier guantanamero, jamás expuso en ninguna parte, tal vez porque consideraba un hobby su obra pictórica o simplemente “detritus” como definía el resultado de una de las cualidades distintivas además poeta, periodista e historiador relevante.
Ese curioso dato del multifacético creador resaltó entre los asertos del crítico de arte Jorge Núñez Motes durante su conferencia este jueves en el Consejo Provincial de Artes Plásticas, donde dejó otra inquietante pregunta: ¿complementarían sus pinturas (acuarelas, dibujos, caricaturas) una lírica que se anticipó, junto a Agustín Acosta y José Manuel Poveda a lo que sucedería después en la poesía cubana del siglo XX?
Núñez en su estudio Boti ante el cambio de siglo mostró un análisis de las posibles influencias que para su desarrollo ejercieron instituciones como la Sociedad La Luz, presencia de catalanes en la ciudad y franceses en las serranías guantanameras, el influjo de pintores españoles de la época estudiantil en Barcelona, España y los clásicos de Cuba, así como también el impacto general de la modernidad en su natal aldea antes y después de Arabescos Mentales (1913)… Boti es fuente inagotable.
Otro momento de especial interés para los artistas de la plástica, invitados y público en general, fue la conferencia del Drc. Hamlet Fernández, Problemáticas de recepción de las prácticas artísticas posmodernas. No es la obra en sí, sino el proceso de diálogo entre la obra y el receptor lo que conduce a un hecho artístico.
Los espacios teóricos terminaron con la presentación de la interesante novela de Risel Parra La canción de la noria, ilustrada con una de las pinturas de Boti, el deleite de un público interesado, atento…maravilloso, dijo el profesor Hamlet, deseoso de volver a la edición 40 del Concurso Boti, el certamen cultural más antiguo de Guantánamo.