¿Se les olvidó el amor a los promotores de la guerra?

La pregunta fue este martes el leitmotiv del Concierto Sin vallas ni muros, del artista de Rap Osmel Díaz, en el teatro Guaso de la ciudad de Guantánamo. Si algo cuestionó el público presente, fue por qué no asistió más gente joven a disfrutar la inteligente, transgresora y experimental propuesta.Osmel a la izquierda

El creador integró todas las artes ( teatro, música, plástica, cine, danza…) en función de su mensaje contra la guerra y la angustia de quienes huyen de ella en distintas partes del planeta.Precisamente a los refugiados dedicó el espectáculo.
Utilizó Imágenes estremecedoras de esa realidad y de nuestra historia también, al mostrar vídeos y fragmentos pocas veces vistos sobre el crimen de Barbados, un dolor que ningún bálsamo podrá aliviar.

Este cronista, tan original en lo que piensa y dice, atrae también la atención de la humanidad frente a tragedias cotidianas como el alcoholismo, la violencia intrafamiliar, social y de género. Sólo que en el modo de hacerlo no se parece a nadie.

Canta, actúa, improvisa, conversa y promueve a su manera…por eso quizás cuando Sin vallas ni muros perdió el hilo al introducir los temas Como fue y Amor prohibido, creí en un recurso artístico para romper tensiones después que La Real Familia (grupo de rap al que pertenece) exigió ”paz y amor pa’ los míos”

Osmel Díaz no sólo es un hecho, como alguien lo califica, sino un promotor guantanamero sin compromiso con nadie que no sea la vida, el amor. Y si me preguntan lo digo: es el loco más cuerdo que he conocido…el que gana aplausos y admiración con textos, de excepcional coherencia y universalidad que convidan a salir de la apatía y a darle un beso al cielo, para atajar con manos blancas toda bomba, drones y otras amenazas que matarían esperanzas lotos, margaritas, rosas y lirios.

Guantánamo en Cubadisco

logo cubadiscoLa producción titulada Changüí de hoy, es un abrazo entre la música guantanamera y distintas tradiciones del Caribe Insular, declaran voces del Grupo de Rap Zona Franca, de Guantánamo, presentes con una original idea en Cubadisco, suceso cultural de la Isla extendido hasta el día veinticinco de Mayo.

El director del colectivo, Yasel Edén García, refiere que su primera obra, es una fusión de rap con changüí, merengue, son, timba, bossa nova, plena y otros ritmos antillanos, trabajo asesorado por el arreglista Conrado Monier Ribeaux. Ariel y su changui

Otro guantanamero defensor de la fusión, es Ariel Daudinot, nominado por segunda vez al Cubadisco, reseñan Carlos Scot y Frank Carmenate, vocalistas de Zona Franca, al felicitarlo por mezclar changüí con Kiribá, Nengón, células primarias del son, e introducir raíces franco-haitianas abundantes en la región.

Asegura José Cuenca Sosa, Coordinador del cercano Festival del Changüí, que los músicos jóvenes de Guantánamo, están apasionados por mostrar el tesoro resultante del encuentro de culturas y razas en ese territorio e introducirle nuevas sonoridades.
instrumentos delchangui
En sus notas al disco de Zona Franca (contiene 14 temas), el también Director del Centro Provincial de Investigaciones Musicales, elogia la audacia y respeto a la identidad nacional con que Zona Franca toma lo más puro del patrimonio musical del alto oriente cubano, reservorio de tantos valores.

Para la presentación del disco Changüí Hoy, el investigador Cuenca Sosa, resalta cómo el grupo guantanamero muestra las esencias del bongó de monte, la ambivalencia tonal de la marimbula, el tratamiento al bossa nova y el ritmo sincopado del changüí, al que prestarán oído los participantes nacionales y extranjeros en Cubadisco.