Unidos para hacer frente a los molinos de viento…

Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco temerle”, sentencia del eterno presidente Hugo Chávez, retomada en Guantánamo por su compatriota Carlos Luis Estanga, del Movimiento de Solidaridad de la República Bolivariana de Venezuela, al intervenir en el 5to Seminario de Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, que finaliza este sábado.
Se refirió al repudio de su pueblo frente a la política injerencista de Luis Almagro, presidente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y cómo llegó a ese escaño, por la confianza que depositara en él Pepe Mujica, ex presidente de Uruguay, relación traicionada ahora con esa actitud.
Agregó Estanga que desde hace cuatro meses el presidente Nicolás Maduro Moros exhorta a la paz y al diálogo con los sectores fascistas de la oposición venezolana, a favor de un ambiente de gobernabilidad, tranquilidad y bienestar popular, pero responden con llamados a la violencia, y en pleno derecho de sus facultades el mandatario decidió convocar a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva constitución.
Durante el plenario Bassel Ismail Salem, representante del Frente Popular para la Liberación de Palestina en Cuba expresó: “Los palestinos exigimos la devolución de la parte ocupada en Guantánamo como base naval” y añadió que hoy baten aires de guerra en el mundo y hay que poner fin a la historia ocupación, saqueo, cárcel, tortura y muerte en esa zona.
Los delegados e invitados al foro internacional conocieron acerca de los daños ocasionados por bases, y fuerzas militares extranjeras en la isla italiana de Cerdeña, así como también los negativos efectos humanos y medioambientales en Okinawa, daños que ignoran el gobierno de los Estados Unidos y el de Japón también.
Setenta y dos años después de la Segunda Guerra Mundial, todavía está allí la presencia yanqui, denunciaron los ponentes nipones.
El antibelicista Antonio Barreto, de Brasil, ratificó en el Día de la Lengua Portuguesa la solidaridad con Cuba y su rechazo a la instalación de nuevos enclaves militares en Argentina, mientras psicólogos norteamericanos, amantes de la paz, introdujeron un novedoso tema: el de las torturas, historia que los poderosos no desean contar, a pesar de la permanencia de la cárcel en la ilegal base estadounidense en el oriente cubano.
Fuera la base de Guantánamo…que se acabe el bloqueo en la patria de Martí… abajo el colonialismo, exclamaron los delegados de Puerto Rico y propusieron impulsar una estructura para que los países se defiendan del expansionismo hegemónico por el abusivo uso de ciencias aplicadas, manejo de fuentes de energía, radares y otros medios emplazados en esa isla del Caribe por su posición geográfica.
Durante el Seminario de Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, Wilfredo Campos Cremé, integrante de la Cátedra de Historia en la Universidad de Guantánamo, dictó una conferencia acerca de la bahía de Caimanera como centro de operaciones militares de los Estados Unidos desde 1898.
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