De la política cultural en Guantánamo

Aunque ninguna ley prohíbe el reggaetón en los espacios públicos, urge ejercer control frente al abuso de ese tipo de música con letra en ocasiones contrapuesta a los valores de la sociedad cubana, valoraron artistas guantanameros durante un encuentro con las principales autoridades del territorio para evaluar el cumplimiento de la política cultural en esta parte del país.
Rafael Pérez Fernández, primer secretario del partido en la provincia, coincidió en la necesidad de cubrir los espacios públicos con propuestas de calidad, tomar las universidades y otros escenarios de elevada presencia juvenil para iniciar el cambio en cuanto a las opciones artísticas y la recreación.
Adelantó el también Miembro del Comité Central que próximamente junto a Emilio Matos Mosqueda, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, sostendrá nuevos intercambios con la vanguardia artística, tanto en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, como en la Asociación Hermanos Saíz, hacia soluciones sobre el ineludible equilibrio entre la contratación al talento local y las agrupaciones nacionales.
Otras prioridades destacadas por el dirigente fueron la marcha del rescate de instituciones del sector, entre ellas la Casa Natal del poeta Regino Eladio Boti, Monumento Nacional, el Centro de Investigaciones Musicales y el local de la compañía Danza Libre, génesis del movimiento danzario en el territorio.
En defensa de la identidad y el patrimonio, exponentes de la cultura en Guantánamo reprocharon la imitación de fenómenos ajenos a las tradiciones de la Isla, así como el intrusismo profesional y estimaron que la jerarquización del creador se sustenta en el alcance de su obra.