Frank Fernández: Guantánamo es baluarte en la danza y en la música

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Los dos conciertos del pianista Frank Fernández en Guantánamo, colmaron la sala Antonia Luisa Cabal y legitimaron las fortalezas del territorio en el ámbito de la cultura, al considerar que este territorio es fortaleza declarada en la danza y también debe tener tal categoría en la música.
Encomió el ímpetu de los creadores guantanameros en defensa de su patrimonio cultural y prometió contribuir con ese objetivo al llevar el ritmo del changüí a la música clásica, a pesar de ser casi improbable tocarlo al piano, dijo el multipremiado compositor (Pablo Ruiz Castellanos, quien compuso un Poema Sinfónico titulado “Monte Rouge”)
Frank 2Argumentó que la provincia es tierra de pianistas, al calificar de excelente el trabajo de la joven Lisandra Porto, en tanto evocó la carrera de Luis Martínez Griñán (Lilí) muy conocido en países de América Latina y el Caribe, por su maestría en las teclas…fue el mejor en los “tumbaos” de la música popular y mencionó también a Pepe Gallart, Zenaida Manfugás e Ivette Hernández, entre otras figuras de todos los tiempos.
Recordó que en el Primer Festival del Son, con sede en Guantánamo a mediados de los años 80, él accede a participar con un son de su autoría. Supuestamente viajaría junto a Lilí, pero el músico le comunica que no asistirá porque le bajaron su categoría artística de “A”.
Cuando los mejores soneros de Cuba presentes en la cita ( entre otros Juan Formell y los Van Van, Miguelito Cuní y Pancho Amat) se deleitan de su “Son Guantánamo” le llueven los elogios.
“Hice saber en público que eso fue posible gracias a las lecciones recibidas de Lilí, ausente en el evento por voluntad propia…comentan conmigo aparte la declinación de Lilí y les explico que un tribunal de especialistas lo había devaluado y cuán injusta fue la decisión y afortunadamente días después le restituyeron la evaluación con la letra que por su calidad le pertenecía” Lili
“Por la grandeza de aquel hombre, le pedí apoyo al cineasta Julio García Espinosa para filmar “Concierto a tres manos”. Toda la vida le agradeceré la respuesta del director de cine puesto que pude lograr ese material fílmico donde aparecemos Lilí, Chucho Valdés y yo. Con dinero usted puede construir un edificio, pero no otro Lilí. En su centenario el inmortal Lilí no necesita de nosotros, somos nosotros quienes necesitamos de él”.
Durante la Fiesta a la Guantanamera del 1 al 4 de diciembre y en medio de la Temporada de Conciertos “Pepe Gallart”, el maestro acompañó al cantautor Waldo Mendoza en “Longina”, de Manuel Corona “porque él tiene una voz especial, le gusta mi manera de tocar el piano y a mí su modo de cantar”Waldo
Frank Fernández, uno de los mejores pianistas del mundo, laureado con el reconocimiento nacional martiano Utilidad de la Virtud, es acreedor de más de doscientos premios dentro y fuera de Cuba.

Pianística popular cubana se llama Lilí Martínez

Los hechos culturales más relevantes durante lo que resta del presente 2015 están dedicados en Guantánamo a su inmortal pianista, compositor y arreglista Luis Martínez Griñán (Lilí) en el centenario de su natalicio, como tributo a un creador que abrió un camino perdurable a los mejores salseros del continente ( dígase por ejemplo el puertorriqueño Papo Lucca, uno de sus apasionados seguidores)
Lili 4Su vida artística comienza en academias de baile, después en 1935 con la Orquesta de Corsino Calzado en la ilegal Base Naval norteamericana y al frente de sus propios “Champions de Lilí Martínez” en 1937, etapa de actuaciones irrepetibles en la naciente emisora CMKS que lo acoge como artista exclusivo.

La fama crece cuando el famoso tresero cubano Arsenio Rodríguez, (el cieguito maravilloso) al presentarlo en La Habana ante el flautista Antonio Arcaño, le comenta: “Mira el hierro que traje” y seguidamente al escuchar sus “”solos” fuera de serie, Arcaño lo bautiza como la perla de oriente.
Precisamente trasciende dentro y fuera de Cuba como precursor del ”tumbao”, estilo que influye en los maestros cubanos Chucho Valdés, fundador del Grupo Irakere y Emiliano Salvador y en los salseros Eddie Palmieri (Puerto Rico) Enrique Culebra (Venezuela) y otros grandes.
Hablaba inglés y francés, estudió Dactiloscopia por correspondencia vinculado a la Universidad Illinois, Estados Unidos y fue el autor de piezas de tanto sabor criollo como Alto Songo, Sasoneando, Cero guapos en Yateras, No me llores y Que se fuñan…
Refiere José Cuenca Sosa, Director del Centro Provincial de Investigaciones Musicales, que Lilí fue el primer pianista cubano de música popular en escribir anotaciones de Chopin para interpretar el son, formas que sorprenden y agradan a maestros como Frank Fernández y una muestra del aprecio a esa versatilidad es un histórico trío de hombres ante el teclado: Frank, Chucho y Lilí, material que conserva la televisión cubana.
Su cualidad ante el teclado, afirma el estudioso, también es fruto de diversas fuentes nutricias: changüí, nengón, conga, jazz y otros ritmos del folclore norteamericano y eso lo convierte en inquietante figura en la pianística de la Isla.
Luis Martínez Griñán, nace en Guantánamo el 19 de agosto de 1915 y muere en la capital cubana el 28 de agosto de 1990 a los setenta y cinco años. Desde 1995 en una memorable peregrinación, sus restos reposan aquí, en la natal ciudad del Guaso, donde se le recuerda con amor y orgullo.

El tumbao de Lilí, es definido por algunos teóricos como la forma en que ataca el piano, al introducir breves y significativas improvisaciones en medio de un son, una herencia del jazz, pero en las que él supo combinar el ritmo con descargas melódicas llenas de alusiones musicales de todo tipo, en un diálogo fluido y sincopado