Pronto Jornada sobre la presencia francesa en Guantánamo

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Del 20 al 22 de noviembre, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en la provincia más oriental de Cuba desarrollará la Jornada Franceses en Guantánamo, en el aniversario 2015 del arribo de los primeros en llegar a estas tierras, como colonos o por otras razones. La principal herencia de ese contacto, fueron los cafetales franceses, cuyas ruinas están compartidas entre este territorio y Santiago de Cuba. El programa incluye un recorrido por las plantaciones, exposición del legado culinario, cine de esa nación y conferencias sobre ese nexo histórico y cultural. Pongo ante sus ojos una evidencia del  referido nexo entre ambas culturas.
En las serranías del municipio guantanamero de Yateras el vecindario reconoció durante mucho tiempo la solidez de un matrimonio galo que representó una historia de amor digna de novela, por el apego a la naturaleza cubana y a sus propias raíces, sin renunciar a las nuestras. Ellos contribuyeron con el fomento de los Cafetales Franceses en Guantánamo, declarados Patrimonio de la Humanidad.

Un día de 2008  visitamos la casa de la pareja. Entre las flores del vergel de la entrada divisamos a René Beneguí Capdepón, de 84 años ( fallecido poco tiempo después) y su confesión fue que ni la Torre Eiffel logró deslumbrar tanto su corazón como ese lugar, donde conoció desde los 23, de la mano de su madre, las bondades del clima tropical de #Cuba

Todavía con los aires de Europa, el brillo de sus ojos claros y la entonación de su idioma, se entrega al cultivo del café…. luego regresa a #Francia, contrae matrimonio y regresa junto a su esposa Lina Mondet.
Aprende esas labores en la Finca El Infierno, de su padre y queda incorporado para siempre al paisaje arqueológico de El Ermitaño. Sus antecesores, él y su familia, son protagonistas de los cafetales franceses.

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Un guerrillero antillano en el Paralelo 17

Es en las páginas de La Edad de Oro, revista escrita y editada en Nueva York en 1889 por el Héroe Nacional de Cuba, José Martí, donde el autor encuentra y acepta desde la infancia, la primera invitación a Un paseo por la tierra de los anamitas, hilo mágico que lo cautiva y colma de curiosidad y avidez hacia aquellos seres especiales del lejano sudeste asiático.
Después los siente más cerca, sabe más de su audacia durante las sucesivas guerras de liberación frente a Francia y los Estados Unidos, y asume el juramento de amor y solidaridad expresado por Fidel Castro Ruz: Por Vietnam estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre.
Con el paso del tiempo crece la promesa de amistad con el heroico pueblo, y el reportero viaja a ese estado socialista, en el 2014, como parte de una delegación de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), de recorrido por las ciudades de Hanói, Ninh Binh y Hue, su primer contacto directo con la realidad vietnamita.
José Llamos Camejo volvió a la patria de Ho Chi Minh a finales de 2017, para transitar las zonas visitadas por el líder histórico de la Revolución Cubana, en un intento por descubrir y socializar la magnitud de la cosecha de aquella semilla, abonada por Fidel en 1973, aunque sembrada ya mucho antes.
El libro Un guerrillero antillano en el Paralelo 17, es la pesquisa resultante de búsquedas, intercambios, recopilación de datos, consulta de documentos y observaciones directas en escenarios de inmortales hazañas escritas por los vietnamitas y admiradas por el líder cubano. Es así como logra armar esta entrega, sobre la base de fuentes vivas insustituibles.
La obra, nutrida de ingredientes humanos, contiene testimonios inéditos, contados por personas que estuvieron cerca del Comandante en Jefe. Está estructurada en ocho capítulos, a base de relatos acompañados por imágenes alusivas al

paralelo 17 y a la presencia de Fidel en esa latitud, a la que no llegó ningún otro mandatario extranjero.
Los lectores encontrarán conmovedoras vivencias, contadas en crónicas, reportajes, entrevistas. Sobrecogedor es el recuento de una muchacha que salva la vida gracias al revolucionario caribeño, quien a su paso acierta a verla herida de muerte, junto a otros jóvenes lesionados por explosivos. Fidel, exponiendo su seguridad personal cuando aún la guerra exhala sus mortíferas cargas, detiene la caravana y envía a la joven al hospital. La muchacha sobrevivió.
De intensa atmósfera y sorpresivo desenlace es el encuentro con un héroe renombrado y octogenario, que reniega de las entrevistas. Sus oídos ya no perciben como antes hasta el más leve roce del enemigo que asecha. Despide al equipo de prensa.
En cambio, cuando el traductor le menciona a Fidel, se le alumbran la memoria y el rostro. “¿Quién dijo que Fidel está muerto?” Estalla de pronto. Y, para sorpresa del periodista cubano, el héroe vietnamita lo hace portador de un gesto: “para Fidel”.
José Llamos Camejo aplica principios básicos del periodismo en la presente propuesta: proximidad y prominencia, más allá de la distancia geográfica entre Cuba y Vietnam, un trayecto que él reduce a cero, al introducirnos en aristas desconocidas sobre la hazaña emancipadora de los vietnamitas, proeza que la humanidad ni olvida ni desestima.

Abel Prieto al frente del Programa Martiano

(Información del MINCULT en su página de Facebook)

Abel Prieto Jiménez asume oficialmente como Director de la Oficina del Programa Martiano, para dar continuidad al estudio de la obra y el pensamiento de José Martí y a la intensa labor desplegada durante dos décadas desde estos predios por el Dr. Armando Hart Davalos.

La ceremonia se efectuó en la sede del Centro de Estudios Martianos, donde Prieto Jiménez evocó en tiempo presente la labor fundacional de Hart Dávalos, y esbozo los retos de integración que tienen las instituciones martianas, para hacer llegar a los niños, adolescentes y jóvenes el pensamiento de José Martí, ante el desafío de las nuevas tecnologías.

Alpidio Alonso, nuevo ministro de Cultura, ratificó que la perseverante labor de quienes sostienen el Programa Martiano contará con todo el respaldo del sistema de instituciones culturales.
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Para recordar a Hugo Chávez Frías

Este 28 de julio sería el onomástico 65 del eterno presidente venezolano Hugo Chávez, nacido en Sabaneta, estado de Barinas. Para recordarlo busqué entre mis memorias este escrito.
Periodistas cubanos acreditados en Venezuela para cubrir la V Cumbre del ALBA, en el año 2007, salimos temprano de Caracas un día antes hacia el estado de Lara, donde desde la mañana, habían comenzado a llegar las primeras delegaciones extranjeras al complejo hotelero donde sesionaría el foro. La intensa jornada de trabajo, una vez iniciado el encuentro, duraría hasta la medianoche.
Al dirigirnos al hospedaje habilitado para la prensa, distante de la sede oficial del evento, preguntamos anhelantes a los carpeteros cómo hacer para alojarnos cuanto antes…
-Un momento, que ¡todo está cancelado¡
Impotentes ante la respuesta, nos dejamos caer en los sillones del lobby, interpretando lo peor, cuando en realidad cancelar no es suprimir o abolir: en el contexto de ese país suramericano, nos estaban diciendo: “Tranquilos, ya todo ha sido amortizado, pagado, liquidado”…
Caímos en la cuenta cuando llamaron por sus nombres a reporteros, fotógrafos, camarógrafos, rumbo a las respectivas habitaciones.
Y es que siempre los cubanos recién llegados a Venezuela, quedabn dudosos al principio, cuando, por ejemplo, anunciaban que el presidente Chávez había sancionado una ley…no la estaba vetando o anulando: la estaba aprobabando.
De igual modo algunos se miraban entre sí la primera vez que a mi compañero de misión algunos venezolanos le dijeron que era un CARAJO…para ellos carajo no es mala palabra, sino hombre joven y carajitos son los niños.
Se viven en la hermana nación, antes y ahora, muchas experiencias de ese tipo, porque a pesar de compartir el mismo idioma, el castellano, en la patria bolivariana la conocida malanga es ocumo, la calabaza auyama, el frijol caraota y el plátano cambure.. Así que ¡ojo pelao con el idioma español si tienes el privilegio de visitar la tierra del eterno presidente Hugo Chávez Frías.

Sí hacen falta las alas y los sueños

Una no sale del asombro al percibir cómo se le desata la lengua a Keila y Ernesto, pareja de apasionados de la cultura en el barrio. Denotan argot técnico y soltura cuando exponen la idea colectiva del Arcoiris, nacido y desarrollado hace 20 años en Chafarinas de Maisí, donde se aprende cuidar la polímita, el patrimonio forestal, las tradiciones, desde tostar café hasta dar tratamiento las colmenas y distinguir el color de la solidaridad en momentos de huracanes o lluvias. Ury Rodríguez, el actor y conductor de la cita está contento. Son frutos de la Cruzada Teatral o logros que se funden con ella en los recorridos por las serranías.
Sucede que cada dos años el Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (CIERIC), evalúa estas acciones en el país y recientemente de treinta proyectos presentados, diez de los mejores correspondieron a la región oriental y tres de los destacados y relevantes pertenecen a Guantánamo, provincia distinguida por la solidez de esa labor, vinculada a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)
Conocí a esos emprendedores de la cultura en un encuentro en la sede de la organización donde cada invitado sintió lo mismo: La realidad supera lo que nos habían contado sobre tales promotores naturales e instructores de arte.
Hugo, el alma de Changuiseros por una sonrisa, dice mondo y lirondo que ni él mismo sabe cuándo cambió el casino por el changüí ni en qué momento se convierte en autor musical. De lo que sí tiene certeza es de su capacidad para mover corazones, escuelas y gente de cuatro consejos populares en el serrano municipio de El Salvador, donde Guayacán, San Pedro, y otras comarcas van donde haya que ir para hacer el bien, departir, disfrutar… Y aunque le sigan llamando el Loco de Palizada ya pica, se extiende y enlaza funciones con comunidades de Santiago de Cuba; sabe que juntos se puede llegar lejos, que así se hace frente a la violencia doméstica o de género, al machismo, las discriminaciones y vulnerabilidades presentes en lugares tan aislados. La receta no se la trajo nadie, él supo encontrarla porque “mi proyecto es un ala de otro mayor, La Cumbancha” y es común entonces impulsar valores, unión, amor.
Isael es joven y defiende científicamente (ya lo hizo ante un jurado de la Universidad) su proyecto Arte Flor, con génesis y vida propia en Monte Verde de Yateras, donde jóvenes de uno y otro sexo cultivan variedades de flores, gestionan terrenos, patios, solares yermos, con el mismo fin y se acogen a la resolución 300 de tierra en usufructo para plantar, en grande, favorecidos por el microclima de la zona. Cosechar y vender flores es más que eso: significa empleo. Pronto tendrán en la ciudad un punto para pregonar y ofrecer su fino producto sin menoscabo del deber de servir gratis a las familias por allí si pierden a un ser querido. También mantendrán el Festival del berro, un vegetal de alta demanda. Lo aprendieron del proyecto El amor toca a tu puerta y no pararon nunca más.
Cualquiera entiende ahora por qué La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Guantánamo organizó un encuentro-homenaje con los coordinadores de esos proyectos. Miembros del jurado nacional y su presidenta esta vez la especialista capitalina Rosa Marie Padrón de la Rosa estuvieron presentes para agradecer el impacto socio-cultural del trabajo en la comunidad, donde los pobladores, de elevada resiliencia, aman, sueñan y se levantan de ciclones o cualquier otro golpe de la vida, porque caminan acompañados de la cultura, que si bien no es todo, está en todo.

La historia de la trova en Guantánamo hay que escribirla

¿Qué tiene él, que las canciones en su voz suenan diferente? De las tres versiones realizadas a Mi aldea, la suya es la mejor…Simplemente es musical, musicalísimo, pienso, mientras le veo una sonrisa fuera de lo común, al momento de recibir a los amigos, como invitado especial de la tertulia Entre Ríos, en la sede del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Guantánamo. Todas las miradas se concentran en el cantautor Josué Oliva.
Tan buen humor destraba la supuesta resistencia a entrevistas y es el primero en evocar vivencias de la infancia en un barrio del oeste de la ciudad (de cuyo nombre quiere acordarse , porque allí le entra el changüí por los oídos y el alma en la voz y el tres de su padre) y donde la gente es hoy casi la misma y lo que fue su edad lo reflejan muchachos que si bien sortean los charcos de las calles tienen ilusiones y pueden llegar lejos como él, que un día no tan lejano decide echarse una guitarra al hombro y aprende con Sara Goire y Aldo Braña las notas, elementos de armonía, conoce embelesado a Sindo Garay, Miguel Matamoros, Manuel Corona y otros clásicos de la trova cubana.
Cantarle a José Martí (Talismán de abril) y a Antonio Maceo le abre las puertas del proyecto Alma y Paisaje, para entrar sin tropiezos a la casa y la poesía de Regino E. Boti y musicalizar versos inéditos junto a Mario Zamora, compañero de sueños fundacionales en el movimiento de la trova, cuando Silvio Rodríguez y Pablo Milanés eran su natural modelo.
El primer compendio contiene 16 poemas y 10 el segundo, ajustados el ritmo y la letra a géneros diversos: bolero, guaracha, son, tango, mariachis, bossa nova, fieles a la cadencia de Autorretrato, Babul, Embó , Tu lunar, Nieve en el campo de luz, Forma, Siempre, En el Balcón, Paseo, Tus ojos, Sin palabras, Paisaje, En Olvido, Hermandad…..
Miladis Hernández, la poetisa anfitriona provoca al auditorio. Del buen padre que es el artista guantanamero no habla Ernestico, presente y todo un ejecutante con aportes a la pianística cubana en la música de concierto; ni manda postales desde La Habana para confirmarlo su pequeño Alejandro, violinista en ciernes; en su lugar hablan Rafael González, Domingo Sánchez, y otros, sobre todo la musicóloga Rosario Pupo, al obsequiarle el libro del mes (Músicos de la Catedral de Santiago de Cuba, siglos XVI_XIX) presentado por ella al inicio del encuentro vespertino.
Sobreviene la inexcusable descarga con Noel Nicot… la nostalgia se adueña del entorno al entonar Cimarrón… Domingo arranca aplausos al expresarse como un trovador que no está en venta. Y Mario Zamora toma también la guitara con canciones de ayer y de ahora y remonta a los presentes a la época del Grupo Frontera.
La tarde no tiene fin, si Josué está gozoso y habla de proyecciones dentro y fuera de Cuba, pero el público ataja el tiempo con la seriedad, el compromiso, el acuerdo, de escribir la historia del movimiento de la trova en Guantánamo. La tiene y es hora de contarla.

Hay changüí para rato….

Siempre he exaltado la lealtad de la Orquesta Revé. Desde 1956, fecha oficial de su fundación por Elio Revé Matos, el colectivo deviene promotor natural del changüí. El como guantanamero legitimo hasta los tuétanos, quiso que así fuera y sembró en terreno fértil aquella semilla.
-A ese manigüero le puse frac y lo presenté en distintas partes del mundo, me dijo un día el defensor de lo que era entonces una variante del son o célula del patrimonio sonero de Cuba. Hoy  el changüí está aprobado como un género de la música popular cubana y nominado a Patrimonio Inmaterial de la Cultura Cubana.
-Uyuyui….exclama Elito Revé, hijo del inspirador de los Festivales del Changüí…. sabe que tiene en sus manos el tierno mandato de mantener en la orquesra  esa línea definitoria, que suena a Charangón y  Aplanadora de Cuba. Elito, como pianista y director, es fiel, al introducir en el repertorio arreglos reveladores de que, en esa envoltura de salsa, son, guaracha o rap, subyace y pervive el manigüero vestido de levita. De hecho, es un impulsor  y patrocinador también. Todo Changüisero le agradece la invitación que le hiciera a Eduardo Goulet (Pipi) para grabar un disco en La Habana. Gracias a esa idea la voz de Pipi   en CD lo revive.
El changüí es mucho más que tocar y bailar. De ese árbol nacen ramas, libros, investigaciones, encuentros, curiosidad como la de los sindicalistas del sector cultural para la protección de esa fiesta, coincidencias que certifican el mérito del género, 
Crece la certeza de que uno de los proyectos más sólidos y masivos de la cultura comunitaria en Guantánamo es la Cumbancha, concepto y espacio  aglutinador de  más de una veintena de peñas de changüí, no sólo en asentamientos rurales de los municipios de Yateras y el Salvador, sino también en la ciudad.

El changüí se ve, se oye, se siente, se baila en matinés, competencias de bailadores, treseros, marimbuleros, maraqueros. El parque Elio Revé de La Loma del Chivo se anima hasta el día 27 y las principales plazas bailables también. Es una fiesta de pueblo y perdurará más allá de este 9no Festival.