Regina Duarte?

Por: Pedro de la Hoz
Periódico Granma

La actriz brasileña Regina Duarte se ha ganado la repulsa de más de 500 artistas e intelectuales de su país, firmantes de un documento dado a conocer el pasado fin de semana a tenor con las declaraciones que la Secretaria de Cultura del gabinete de Jair Bolsonaro ofreció al canal de noticias CNN.
Quien obtuvo méritos por sus actuaciones en Malú mujer y Vale todo, donde protagonizó a Raquel, emprendedora que desde un paladar levantó una cadena de restaurantes, insultó a la opinión pública al justificar la represión del régimen militar padecido por la nación sudamericana entre 1964 y 1985 y minimizó los devastadores efectos de la covid-19, en línea con la actitud de su jefe ante la pandemia.
«Como artistas, intelectuales y productores culturales, formamos la mayoría que repudia las palabras y actitudes de Regina Duarte como Secretaria de Cultura. Ella no nos representa», expresa el manifiesto rubricado por 512 personalidades, entre las que cuentan los cantautores Chico Buarque y Caetano Veloso, el actor y realizador de televisión Daniel Filho, los escritores Luis Fernando Veríssimo, Eric Nepomuceno y Nélida Piñón, los cineastas Silvio Tendler, José Joffily, Lucía Murat y Sergio Rezende, las actrices Marieta Severo y Zezé Motta (la Sofía y la Madre del quilombo de El otro lado del paraíso), Patricia Pillar, Malu Mader, Débora Falabella y Camila Pitanga, y los actores Sergio Mamberti, Caua Raymond y Paulo Betti.
En otro momento afirman: «Somos parte de la mayoría que comprende la gravedad del momento en que vivimos y pedimos respeto por los muertos y por aquellos que luchan por su propia supervivencia, en un país devastado por la pandemia y la nefasta ineficiencia del Gobierno. Somos parte de la mayoría de los brasileños que no toleran los crímenes cometidos por ningún gobierno, que repudian la corrupción y la tortura y que no quieren que regrese la dictadura militar. Somos parte de la mayoría que no acepta ataques repetidos contra el arte, la ciencia y la prensa, y no acepta la destrucción del sector cultural ni ninguna amenaza a la libertad de expresión».
Su propia supervivencia, en un país devastado por la pandemia y la nefasta ineficiencia del Gobierno. Somos parte de la mayoría de los brasileños que no toleran los crímenes cometidos por ningún gobierno, que repudian la corrupción y la tortura y que no quieren que regrese la dictadura militar. Somos parte de la mayoría que no acepta ataques repetidos contra el arte, la ciencia y la prensa, y no acepta la destrucción del sector cultural ni ninguna amenaza a la libertad de expresión».
Al ser interpelada por la tortura y la censura durante la dictadura militar, la actriz devenida funcionaria dijo: «Bueno, pero siempre hubo tortura. ¡Stalin! ¡Cuántas muertes! ¡Hitler! ¡Cuántas muertes! Si vamos a arrastrar esas muertes… No quiero mirar atrás, de lo contrario me estrellaré y caeré por el precipicio. Si sigues cobrando por cosas que sucedieron en los años 60, 70 y 80, no avanzaremos».
Interrogada sobre la actuación del Presidente ante la pandemia, luego de afirmar que Bolsonaro «es la mejor opción para el país», comentó: «En la humanidad no se deja de morir. Si hablas de la vida, hay muerte a un lado. No quiero arrastrar un cementerio muerto sobre mi espalda, no quiero eso para nadie. Soy ligera, estoy viva. ¿Por qué mirar hacia