Con el pintor de las orquídeas

Familiares, amigos y admiradores de Jorge Pérez Duporté, figura insigne de la Cultura Nacional, agradecieron el homenaje de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Guantánamo a quien convirtiera en arte sus dibujos sobre las orquídeas y otras plantas a partir de una visión científica.

Jorge Núñez Motes, crítico de arte, rememoró el día en que vio por primera vez la obra del dibujante en 1976 durante el montaje de la exposición Los duendes de la floresta y el impactante efecto provocado a causa de la perfección, fuerza expresiva y oficio, imágenes que lo remiten al renacimiento, a Da Vinci, a lo más elevado…
El también presidente de la UNEAC en Guantánamo agrega que cultivaron una amistad consolidada durante intercambios en Las Terrazas, reserva de la biosfera perteneciente entonces a Pinar del Río, junto a otros seguidores, vergel donde el creador madura profesionalmente y permanece hasta el final de sus días.

Precisa que de pintor del Jardín Botánico y del Orquideario de Soroa transitó sin traumas ni fronteras, entre el enfoque exacto y real de las variedades y la visión artística de la naturaleza cubana.

Explica Núñez, que orquídeas endémicas de Guantánamo, tierra natal de esa personalidad de la plástica, ambientan desde hace varios años las oficinas del gobierno en la provincia más oriental del país y de ellas la UNEAC realizó una selección para los vitrales de su Sala de Conferencias y aunque ya él no está físicamente la impronta de su talento permanecerá.

Para el ceramista Ángel Laborde Wilson, fue muy atinado el homenaje a su compañero de estudios en la Escuela Nacional de Arte (ENA) y considera que el gesto hace justicia a un creador sincero, fiel y defensor de un estilo y un proyecto compatibles con sus ideales y filosofía de vida. Duporté es un grande del dibujo, concluye el amigo.

El pintor Daniel Núñez Juárez compartió con el auditorio recuerdos de cuando, muy joven le correspondió atenderlo en la galería de la ciudad, invitado a la primera edición de la Fiesta a la guantanamera y curiosamente no trajo sus orquídeas, sino una muestra de cactáceas en colores…
– Me llamó la atención su depurado lenguaje técnico y el concepto suyo de la visualidad al instalar las piezas para hacerlas disfrutables a los visitantes.

Duporté revela que hay arte en la ciencia y viceversa, argumentó el actor Ury Rodríguez, mientras Rubén Nicolás Macías, representante de la Asociación de Autores Musicales (ACDAM) en Guantánamo propuso a la UNEAC organizar un intercambio similar en el Centro Científico para el Desarrollo de la Montaña por la novedosa visión que pudiera aportar a los investigadores del colectivo.

! Gracias! exclamó Maritza, hermana de Duporté, al coincidir con sus primos Angelita, Inocencia, Abel y el resto del público, en que la vida del pintor surrealista como se le ha definido también, está resumida en la relación Guantánamo- Las Terrazas, avalada por una obra inmortal en virtud de la belleza y dimensión que diera en cada trazo el duende de la orquídeas.

Simplemente Yelsy Heredia

Por: Yaymara Villaverde Marcé, de la ACN, Guantánamo
FOTOS TOMADAS DE INTERNET

Mucho alegra a los guantanameros la reciente nominación a los Latin Grammy de uno de sus hijos: el prestigioso contrabajista Yelsy Heredia, de los tantos músicos excepcionales que ha dado la Villa del Guaso, y quien desde la diáspora defiende sus raíces y al bicentenario changüí, cadencioso género montuno que promete hoy conquistar al mundo.
Y así llega esta reliquia del folclor cubano a la codiciada lista de nominados de la Academia Latina de la Grabación: de la mano del fonograma Lo Nuestro, de Yelsy, instrumentista de sólida formación académica recibida en escuelas de música de la Isla, con una carrera brillante ligada a la fusión de ritmos cubanos con el flamenco, el jazz, y especial evocación al sonido de su tierra.
Esta es la cuarta producción discográfica del talentoso contrabajista, la firma el sello Bis Music y compite en la categoría de Mejor Álbum Tropical Tradicional en esta vigésima edición de los premios Grammy Latinos, certamen que según su sitio digital seleccionó -por votación de creadores de música en todo el mundo- a variedad de artistas consolidados y noveles, de entre aproximadamente 15 mil 500 inscripciones en 50 categorías.
Desde el primer número musical, que da nombre a su disco y entona “vamos a cuidar lo nuestro que lo de afuera es prestao…”, Yelsy Heredia invita a preservar la tradición sonora y con ello la identidad cultural, idea que ha defendido desde sus iniciales CD “Guantánamo Changüí” (2010), “Recovecos” (2013) y “Camino a Maisí” (2014), que reverencian todos a su terruño y han marcado la consolidación de su estilo.
Tal como detalla la web del artista, su más reciente propuesta la integran 10 temas que transitan por el changüí urbano, el bolero-son, el bembé, la guaracha, el nengón, la conga, y cuenta con la colaboración de otros renombrados cubanos: como los cantantes Kelvis Ochoa y Daymé Arocena, y sus coterráneos del Guaso Celso Fernández “El Guajiro” -changüisero puro-, y el joven pianista Ernesto Oliva.
Se trata de una propuesta bailable, llena de color, que da continuidad estética a la tríada anterior, donde la tradición es traída a la contemporaneidad y el contrabajo exhibe sus potencialidades como instrumento “tumbeador” y depurado descendiente de la ancestral marímbula, soporte rítmico y tonal del tradicional del changüí, nacido en el siglo XIX en las montañas del oriente cubano.
De la presencia de Yelsy y esta sonoridad en los Grammy, José Cuenca, uno de los musicólogos que más conoce de ese género en Cuba, dijo a la ACN que es ideal para seguir difundiendo la valía de los músicos guantanameros y de la antiquísima expresión de origen campesino, declarada Patrimonio Cultural de la Nación y aspirante a la lista de patrimonio de la humanidad.
Cuenca señaló que la incursión changüisera en el importante certamen viene a tono con el actual contexto de revitalización que vive el ritmo en el panorama musical cubano e internacional, y su vigencia no sólo en sus puros exponentes, sino también en noveles que lo recrean desde miradas modernas y otras zonas musicales, como la trova, el rap, el jazz y hasta el género clásico.
“El changüí puede ser la llave que abra a Guantánamo la puerta al mundo”, apunta el estudioso y comenta que en los últimos tiempos en el ámbito internacional se han interesado en esta sonoridad músicos de la talla de Juan Luis Guerra, y el cantaor flamenco Diego El Cigala, quien ha “changüiseado” con éxito desde su estilo, interpretando una obra del contrabajista guantanamero, integrante de su grupo.
Este instrumentista de referencia en la actualidad -dijo- toma el acertado camino de lo autóctono para conquistar lo universal, su música sabe a changüí de vanguardia, es memoria, añoranza, respeto a los orígenes, se apropia de rasgos de tradiciones rurales centenarias, las actualiza, y como dice de él El Cigala, “tiene algo propio que decir”.
La investigadora local Yaremi Estonel, otra estudiosa del tema, en intercambio con la ACN reflexionó en cómo desde la diáspora músicos guantanameros como Yelsy -quien reside hace dos décadas en España- se mantienen aferrados a sus raíces y han hecho de su identidad musical una coraza indestructible, trazando una huella en el panorama musical contemporáneo.
Su trabajo llena de orgullo a sus conciudadanos y, al adentrarse desde su estética a las más arraigadas tradiciones, expresa el deseo de acercarse espiritualmente a su origen, tomando la música como el puente que hace más próximo este encuentro, y blandiendo al changüí, que desde donde quiera que se defienda, ya sea desde la Isla o la diáspora, nos representa identitariamente, señaló Estonel.
En este sentido el propio Yelsy ha dicho en varias ocasiones: “…con Lo Nuestro más que nunca aflora en mí el sentimiento de pertenencia a mi terruño (…) Hago el esfuerzo de convencer e ilusionar a todos llevando a Guantánamo por bandera (…) Donde voy digo alto que soy guantanamero, para que se aplauda nuestra tradición que tanto ha influido en los géneros cubanos”.
Vía Internet, en audio para la Emisora CMKS, el prolífico compositor saludó a sus paisanos, recordó su vecindad de la calle Aguilera entre uno y dos oeste, compartió su alegría por el reciente reconocimiento de la Academia Latina de la Grabación, y tarareo parte del estribillo de Lo Nuestro.
Junto a este músico compite esta vez por el galardón al Mejor Álbum Tropical Tradicional otra figura nacida en la Mayor de las Antillas, la cantante Aymée Nuviola, en tanto otros de la Isla pugnan por otras categorías. La ronda final de votación para seleccionar a los ganadores iniciará este tres de octubre y se revelarán los resultados el 14 de noviembre en la Premiere del Latin Grammy y en la ceremonia de Entrega Anual.
En 2018 Yelsy envío una de sus obras al concurso de creación del Festival Nacional del Changüí; no pudo asistir en persona pero su pieza, defendida por Celso Fernández, prestigió el evento y se alzó con premio. Coincidentemente a este capítulo en la Villa del Guaso asistió “la Nuviola”, quien dijo no querer perderse el rumbón y regaló una actuación en la Casa dedicada al género.