Cartas son cartas …. para reflexionar…

A propósito de la 30 Caravana de visita en Cuba, mi blog personal agradece a Alberto N. Jones, integrante del Movimiento Pastores por la Paz, este mensaje, después de su visita a nuestra provincia. Compartimos esta carta en el reciente encuentro de la Comisión Aponte de Racialidad y contra las discriminaciones.

Guantanamo y Santiago de Cuba tienen el potencial que ninguna otra ciudad o provincia poseen en Cuba, para enfrentar, derrotar y revertir el racismo, que las manipulaciones internacionales han ayudado a perpetuar.

Estas dos comunidades han atraído a cientos de intelectuales, grupos solidarios, artistas, educadores, trabajadores y turistas de los Estados Unidos y el Caribe, que podian haber hecho causa común con Cuba en su erradicación, pero un temor infundado del país, de que el análisis de esta triste realidad conduciría erróneamente a la división racial del país, hizo que fueran ignorados a un elevado costo para Cuba.

El British West Indian Welfare Center que ocupa un edificio dilapidado al igual que la Tumba Francesa, quienes no han recibido el reconocimiento oficial acerca de su poder de convocatoria para penetrar en el Caribe y el mundo afroamericano como el que ha recibido otras instituciones No Gubernamentales de menor importancia demuestra; la urgente necesidad que tienen las instituciones rectoras como la UNEAC, ICAP y el Gobierno de la provincia los apoyen materialmente y en la re-estructuración de la dirección del CENTER, que ha permitido que una membresía de mas de 350 destacados descendientes anglofonos que descollaron en todas las esferas de la sociedad, no pertenezcan hoy al mismo.

Ninguna institución del gobierno de Cuba, puede desarrollar y profundizar los vínculos políticos, sociales, humanitarios, educacionales, salud y los inexistentes lazos comerciales con el mundo negro en el mundo, como podrían hacerlo estas dos instituciones que ademas de lo anterior, los une al Caribe, América y África un profundo vinculo vinculo filial.

Transformado al British West Indian Welfare Center, la Tumba Francesa, la Sociedad China y la Colonia Española, son los pilares en que se asiente el despegue de Oriente sur.

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Hart, uno de los grandes ideólogos de la Revolución Cubana

Guantánamo festejará durante la primera quincena de julio próximo el aniversario 130 de la entrada de La Edad de Oro por esta parte de Cuba en el mismo lugar donde funcionara en 1889 la Sociedad La Luz, envío remitido desde Nueva York por José Martí, trascendió en un Taller de Valores Humanos, dedicado a Armando Hart Dávalos por los 89 años de su natalicio.
El doctor Hart sigue siendo un paradigma ideológico de la Revolución Cubana que dedicó toda su vida a la causa libertaria del país y al pensamiento progresista latinoamericano y mundial, afirmó Noralis Palomo Díaz, presidenta de la Sociedad Cultural José Martí en la provincia.
La académica recordó que para el Che, este integrante del grupo fundador del Movimiento 26 de Julio, fue uno de los grandes ideólogos de la Revolución y lo demostró como ministro de Educación y Cultura a lo largo de su fructífera vida.
Revalidó esa ejemplar trayectoria un estudio esbozado por el MsC, profesor Iraudy Rivera Barnes, acerca del pensamiento humanista del leal y profundo martiano que fue y la vigencia de su llamado al diálogo de generaciones, como garantía de la continuidad de la Revolución y hacia el socialismo del siglo XXI.
Entre los 70 clubes martianos la provincia, fue presentado ante el plenario, el perteneciente a la comunidad de Honduras, por llevar con orgullo el nombre de Hart, ese querido abogado, cuyas huellas inspiran y sirven de modelo por sus aportes teóricos y prácticos al utilizar el conocimiento como eficaz herramienta para dirigir, sin perder de vista los sentimientos, la ética y el contacto con las masas.
Los participantes en el Taller de Valores, coincidieron con la propuesta del profesor universitario Daniel Fernández Urgellés, de implementar una estrategia para compartir con la juventud guantanamera las cualidades ideológicas, humanas, patrióticas y el hondo pensamiento

Segundas partes fueron buenas

Las nuevas propuestas se ajustaron a elipsis en el mensaje y el necesario revestimiento en busca de belleza para definir a cada quien en las cápsulas televisivas correspondientes a Una Pupila Apaisada, presentadas en la UNEAC de Guantánamo, por Eldis Baratute Benavides, su guionista y productor, con el fin de dar a conocer los 14 integrantes de la Filial de escritores a la que también él pertenece.
Si la primera entrega (con dirección artística de Pedro Gutiérrez y fotografía de Alejandro Yoga) tuvo buena aceptación, la segunda será igualmente bien recibida, al destilar ciertamente mucho lirismo, sobre todo en el perfil de Annia Alejo; fuerza expresiva en el inquietante reproche de José Ramón Sánchez, por la injusta sanción de vivir en un país con el enemigo desembarcado; la capacidad de superar en imágenes, la mística presente en la poesía de Miladis Hernández; lo infinito de la búsqueda, el poder, la voz de Mireya Piñeiro y el coherente perfil del crítico de arte que es Jorge Núñez Motes.
Gracias, Eldys por la idea original. Gracias a la fotógrafa, recién egresada de la Universidad de las Artes y al benjamín de los directores del proyecto: Fernando Fraguela. Por el contenido y la forma de esas cápsulas promocionales en toda Cuba y otras partes del mundo sabrán de qué escritores estamos hablando.

Falleció el actor Salvador Wood

TOMADO DE CUBADEBATE

El destacado actor cubano del cine, la radio, la televisión y el teatro, Salvador Wood, Premio Nacional de Televisión Por la Obra de Toda la Vida, ha fallecido este sábado a la edad de 90 años.

Wood, uno de los más respetados y queridos actores cubanos, es admirado por generaciones de cubanos y recordado por sus inolvidables roles en los filmes cubanos La muerte de un burócrata y El Brigadista, entre otros.

El también Premio ACTUAR por la Obra de la Vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas ACTUAR 2016, será recordado como uno de los actores más populares, prestigiosos y versátiles de nuestras artes escénicas.

Nació el 24 de noviembre de 1928, en Santiago de Cuba, donde mismo nació su compañera de la vida, Yolanda. Sus padres eran santiagueros y por la estirpe paterna de los Wood, fue el único que tuvo el coraje de ser actor de teatro, de radio, de televisión y de cine.

Salvador Wood se lamenta de no haber aprendido música y de no tocar ningún instrumento musical, porque ese arte, llamado por Martí, la más bella forma de lo bello, ayuda mucho a los actores de cualquier género.
Nace un autor

Sus primeros retos como actor fueron en la radio, en 1943, en un programa especial sobre el fusilamiento de los ocho estudiantes de Medicina, el 27 de noviembre. Hizo el papel de uno de los estudiantes fusilados.

Después llegó al teatro y su primer reto fue con solo 17 años, en el año 1945, organizado por el Cuadro de Comedia y Arte Dramático creado en Santiago de Cuba por el actor matancero José María Béjar, en la obra Don Juan Tenorio, de Zorrilla. Béjar hacía el Tenorio y él su contrafigura, Don Luis Mejías; obra en verso, un clásico del teatro romántico español. Lo más simpático es que aún hoy sé sabe de memoria la larga relación que le hace Don Luis Mejías a Don Juan Tenorio en la Hostería El Laurel.

Le siguió, en 1952, el primer reto en la televisión, en un programa de Paco Alfonso, en el Canal 2, dirigido por Jesús Cabrera, donde hizo por primera vez un personaje campesino. Después de eso a hecho 18 campesinos distintos.

Más tarde, en 1960, debutó en el cine, en un documental bajo el título de Chinchín, donde hizo el papel de otro campesino. El director fue Humberto Arenal y el fotógrafo, el canadiense Harry Tanner; se filmó en Jovellanos, Matanzas. Donde salvador fue más feliz como actor, y sintió un mayor impacto emocional, fue en la película El Brigadista, en 1976, porque allí debutó su hijo Patricio Wood, juntos los dos en el mejor ejemplo de fraternidad que existe, padre e hijo.

Como actor también lo marcó sobremanera el haber hecho el papel de José Martí en un programa que dirigía Pedro Álvarez, en 1968, a propósito del centenario del estallido de la Guerra de 1868, en el que mi esposa novia encarnó la figura de Carmen Zayas Bazán.

El formidable actor, es un profesional empírico, sin escuela, y que aprendió observando y preguntando a los actores académicos como Juan Carlos Romero, uno de los directores más queridos; de Alejandro Lugo y de otros que harían penosa la lista por un olvido involuntario. Y como no tenía academia, se veía ante una enorme desventaja. Por eso tuvo que estudiar solo, leer mucho, y beber de las técnicas de Stanislavski después de 1959. Siempre se ha mantenido actuando constantemente, y en el año 2006 participó en otra película, Listos para la Isla.

A sus 80 años, se declaraba esperanzado en seguir actuando, enamorado de una actriz que tuvo el valor de casarse con él hace 59 años declarando públicamente que tiene un apellido de madera (Wood, en inglés significa madera), pero una voluntad de hierro.
Actor y poeta

Entre todas las condecoraciones, diplomas, distinciones y medallas que posee se queda con la admiración de su pueblo y el cariño de su esposa, el de sus dos hijos y de sus cuatro nietos.