Unidad en la diversidad

Por: Giselle Figueras P.

Cuando se constituya esta semana la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el llamado es a la unidad desde la diversidad de criterios, expresó Eldys Baratute Benavides, diputado al parlamento cubano por el distrito número uno de la ciudad de Guantánamo.

Mi presencia hoy en la ANPP responde a la necesidad que tiene el Estado de que en ella estén representadas todas las esferas de la sociedad, eso es un ejemplo claro de democracia, porque soy joven, soy un intelectual, no soy alguien que haya incursionado en la política, expresó el escritor quien preside hace más una década la Asociación Hermanos Saíz en esta provincia.

La convocatoria a que se renueve con gente joven es muy acertada porque permite dar opiniones desde disímiles puntos de vista y yo estoy completamente seguro de que ahí está la continuidad del proceso revolucionario cubano, afirmó.

El literato se refirió, asimismo, a la necesidad de continuar y profundizar los cambios económicos emprendidos en la Isla como parte del modelo económico y social de desarrollo socialista.

Cuba forma parte del mundo globalizado y neoliberal, creo que una especie de luz en la oscuridad, pero evidentemente las políticas internacionales influyen en la economía y la sociedad cubanas y tenemos que atemperar a esas fluctuaciones nuestro estándar de país, indicó.

En ese empeño, subrayó, estamos abocados a permanecer unidos en las diferencias, en el respeto al otro, pues desde el inicio de las guerras independentistas han existido desavenencias, incluso entre los líderes, pero cuando no se han resuelto, ha fracasado el intento de cualquier empeño.

Uno tiene que tener claro los principios, cada cual debe tener su criterio, y a partir de esa voz individual ayudar a construir una voz conjunta pero siempre desde la propia, añadió.

No obstante, Baratute Benavides señaló la existencia de quienes se escudan en ese principio de pluralidad para defender intereses ajenos aludiendo a una plataforma económica que les convoca a presentar “una agenda contraria a la de la sociedad civil cubana”.

Cuando se critica desde la convicción se puede exigir respeto, cuando lo hacen financiados por la mafia norteamericana o cualquier otra -porque sabemos que en Europa hay un grupo importante de anticubanos que gestan todo eso-, son asalariados, son mercenarios, apuntó.

Esas personas no son consecuentes con su pensamiento, sino con el de quien les paga y ahí se pierde toda la credibilidad que pudieran tener, aseveró el líder juvenil.

Hay que tener opiniones diferentes pero que lo digan desde del corazón, desde la pasión, desde el conocimiento de la historia, abogando por los cambios que sean necesarios, sin traicionar los principios que hemos defendido hasta ahora, en estos 150 años de lucha que conmemoramos.

Si estoy orgulloso de sentirme parte de la ANPP tiene que ver con que es el resultado de participar desde mi visión de ser social, de joven guantanamero, cubano, escritor.

Y eso, ser lo que soy hoy, se lo debo a la Revolución, porque me ha permitido hacer lo que he querido, yo quise ser médico y estudié medicina, quise ser escritor y me dedique a la literatura, quise ser lector y tuve la posibilidad de leer.

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